Vaya un dilema, está medio pueblo en la plaza y encima amenaza lluvia, la carta sigue en manos de la mujer desconocida no es que la quiera, ella reconoce que es del pueblo, pero nadie se pone de acuerdo a quién se la tiene que entregar, unos dicen que a las autoridades municipales, otros a las eclesiásticas, se basan en la fecha, por ser la mayor fiesta religiosa otros incluso dicen que al juez de paz; y la mujer desconocida que le da igual, pero que tiene prisa por que se quiere ir a Toro para hacerle el petate a un hijo suyo que se va para el Ferral.
Por fin Rafa, que es hombre de paz, se hace con la carta dichosa. Comienza a llover y en la plaza se produce un gran revuelo. Resguardado en un paraguas que apareció como por arte de magia, se dirige hacia la Pacheca. Todo el pueblo camina detrás en silencio, tan solo interrumpido por el ruido de la lluvia en los paraguas.
Discusión, baile y truenos.
Por fin Rafa, que es hombre de paz, se hace con la carta dichosa. Comienza a llover y en la plaza se produce un gran revuelo. Resguardado en un paraguas que apareció como por arte de magia, se dirige hacia la Pacheca. Todo el pueblo camina detrás en silencio, tan solo interrumpido por el ruido de la lluvia en los paraguas.
Discusión, baile y truenos.