A base de algún que otro “iruto”, metieron la bebida pa’l cuerpo, pero lo que es comida, ni un ciñasco, hasta ver si se asentaba el estómago.
En el siguiente bar, pidieron lo mismo, pero esta vez, que el Kas fuera en dos vasos. Es mucho líquido y se impla uno, pensaron. Mientras, Graci se bebía su vino sin decir ni pío. ¡A otra parroquia!.
En el siguiente bar, pidieron lo mismo, pero esta vez, que el Kas fuera en dos vasos. Es mucho líquido y se impla uno, pensaron. Mientras, Graci se bebía su vino sin decir ni pío. ¡A otra parroquia!.