MALVA: Cuanto más se acercaba el día de correr las cintas,...

Cuanto más se acercaba el día de correr las cintas, más se oía castañetear la dentadura de los caballos por verse en manos de caballeros tan inexpertos. A este respecto, Benja ya incluyó en el foro, la anécdota que le sucedió cuando fue a Bustillo a buscar la yegua que le prestaban. Le acompañaron sus hermanos y, cuando le dieron el ramal de la bestia, preguntó: “Y ahora, ¿cómo la llevamos?”. También Paco recordó que la yegua que se volvía, de contino, en dirección a su potro, guardado en la cochera de Manuel, era la suya y no la de Higinio, como yo creía. En cuanto a la que me dejaron a mí, recuerdo que, a pesar de las lecciones de mi padre, yo no conseguía hacerla parar si no era contra la panera de Nicolás y eso, si a la yegua le daba la gana.