Ligada a esta operación de medir, había una graciosísima expresión: "TODO POR LA CINGA" (equivalente a "montar unas sobre otras”), la cual se decía cuando varias monedas (o "santos") se cabalgaban unos sobre otros. Se medía desde la tarusa y desde el petaco al extremo del montón más cercano a cada uno de ellos. Si resultaba vencedor el petaco (distancia más corta) se ganaba y se decía "todo por la cinga". Y no siempre resultaba fácil demostrar la susodicha "cinga", pues bastaba con el más mínimo contacto entre una y otra moneda, pero no valía si había entre ellas una paja o una mota de polvo. Había que mirar con lupa, soplar para eliminar la paja sin mover las monedas... En fin, labor de juzgado...
Herminio Álvarez Regueras
--- o0o ---
Herminio Álvarez Regueras
--- o0o ---