CRÓNICAS DE UN PUEBLO
Hoy no he tenido mucho tiempo, la verdad, pero como llevamos ya muchos días sin escribir de anécdotas ni de cosas parecidas y encima se acerca la hora del chatito de vino y la tertulia, voy a recordar una que nos ocurrió a Miguel y a mi en Zamora y de la que tomé nota, cuando el viernes pasado, en Salamanca, nos vimos rodeados por unas cuantas piernas largas que asomaban por bajo de unas falditas bien cortas.
Hoy no he tenido mucho tiempo, la verdad, pero como llevamos ya muchos días sin escribir de anécdotas ni de cosas parecidas y encima se acerca la hora del chatito de vino y la tertulia, voy a recordar una que nos ocurrió a Miguel y a mi en Zamora y de la que tomé nota, cuando el viernes pasado, en Salamanca, nos vimos rodeados por unas cuantas piernas largas que asomaban por bajo de unas falditas bien cortas.