MALVA: Tanto Valentín como el perro estaban clisados, mirando...

Tanto Valentín como el perro estaban clisados, mirando cómo la navaja de Pon rascaba los últimos restos de tocino en el cuero. No sabría decir a cuál de los dos le colgaba más la baba. Antes de cerrar la navaja, mientras Valentín alargaba la mano para coger el cuero, Pon va y se lo tira al perro que, por supuesto, lo levantó en el aire.