-Bueno, venga Félix, yo me rindo, mira a ver estos qué dicen y nos resuelves el juego.
-Venga sí, nos rendimos, asentían algunos, bajándose del taburete y sacudiéndose las piernas medio entumecidas, para arrancar de una vez.
Pero cuando todos dábamos por hecho que por fin, marchábamos pa casa, hartos ya del jueguecito, a Félix le quedaba otro as en la manga con el que seguir amenizándonos otro poco la velada.
-Y tú, Pedro, ¿te rindes?.
-Yo no, dijo el zángano de Pedro.
Nunca mejor dicho: ¡nos jodió!
-Venga sí, nos rendimos, asentían algunos, bajándose del taburete y sacudiéndose las piernas medio entumecidas, para arrancar de una vez.
Pero cuando todos dábamos por hecho que por fin, marchábamos pa casa, hartos ya del jueguecito, a Félix le quedaba otro as en la manga con el que seguir amenizándonos otro poco la velada.
-Y tú, Pedro, ¿te rindes?.
-Yo no, dijo el zángano de Pedro.
Nunca mejor dicho: ¡nos jodió!
Mensaje
Me gusta
No