Mira si quieres un vino, que lleva Pedro con la botella en la mano, lo menos dos horas.
Pero tiene que ser con gas, como PON, más que nada por hacerlo trabajar.
¡Pos luego! Se estará aspando por comer pronto y chiscar la faria. El sol y sombra lo deja pa la tardecica, cuando cierre el mercado de valores.
No tendrá la mesa del chino, mala de moceñas de la faria y el teclao chamuscadote de la zorrera que trae tolos días.
Una cosa es decirlo y otra es verlo, aunque sea por teléfono. Se oyen los cubitos contra el vaso y las caladas, ¡peefff, peeefff!, pa que no se le apague la faria. ¡Vaya una humalera!