Heli, pues resulta que yo también vivía por aquella época en Alfonso IX, y que iba al Diamante, a
comer los calamares de ¡eso está hecho!. Al final nos decantamos más por ir a "estudiar" al Safari, que estaba en frente, donde empollabamos hasta altas horas de la
noche, ya que siempre lo cerrabamos a las 2-3 de la mañana. Después seguiamos "estudiando" en
casa. Y a las ocho, como clavos, nos quedabamos en la cama para ir a no-clase.