Esto es lo que me pasó un día de los que voy a Zamora a hacer la ruta del colesterol, que es un trayecto paralelo al río Duero, y que es transitado a la vez por gente que camina, que corre o que va en bici. Resulta que iba yo caminando, bastante deprisa, y vi a uno que venía corriendo hacia mí, colocándose los cascos para escuchar música, faceta en la que ponía más atención que en mirar por donde iba. Cuando quedaban unos cinco metros para cruzarnos, precavidamente por si las moscas, giré un par ... (ver texto completo)
Buenopor lo menos note bajó los pantalones, para ver si te había preparado algún estropicio.
