MALVA (Zamora)

La ermita
Foto enviada por Jmg

Buenos días. En Malva 6º, en Malpartida 11º y en Oimiakon -13º. Y no les oímos quejarse, como dice MSol.
Bueno majos, que mañana ya es viernes. A pasarlo bien.
Que por cierto en la iglesia de San Frontis está el retablo mayor, que perteneció a nuestra iglesia de San Miguel, de Malva.
Y ahora a prepararnos para la semana santa. Hoy empezamos con el traslado procesional del Nazareno de San Frontis a la Catedral.
Y gente por la calle. He visto a Aurelita y Mercedes. Van llegando las mozas. A Joaquin, a Julio, Jandro, Fede, Pedro y Adela....... creo que he visto a todo el personal que hay allí. Pero claro, con este día tan bueno que ha hecho, no puede uno resistirse a no salir a la calle.
Los almendros de la Malvasía cuajditos de flores, y los rosales del corral ya con unos brotes que dan ganas de morderlos.
Reitero una vez más mis condolencias y mi abrazo para Mary y Paco por la muerte de su querida madre. Descanse en paz!
Así que voy a empezar a disfrutar de ellos.
Incluyendo los quehaceres que tengamos.
Triste noticia también para Mary y Paco, pues ha fallecido hoy la madre de Mary. Mi más sentido pésame para ellos y toda la familia. Un abrazo.
¡Vaya por dios! Mis más sinceras condolencias y un fuerte abrazo para ambos.
Y por cierto, que se me olvidaba decir qué se celebra hoy. Es el día del niño por nacer. Será por lo de que es el la encarnación.
Asi es que yo de momento voy a disfrutar de este miércoles soleado y a sortear lo mejor posible la mamografía que me voy a hacer dentro de un rato. De ésas que nos tenemos que hacer cada dos años las mujeres de cierta edad, que hoy me toca.
En fin, que no quería yo meterme en camisas de once varas y me he metido. Vamos a dejarlo en disfrutar de cada momento bueno que la vida nos pone delante, y sortear como mejor podamos los malos que también la visa nos pone por delante.
Según Eduardo Punset, en su libro El viaje a la felicidad:
La búsqueda de la felicidad es una de las grandes aventuras humanas. El viaje a la felicidad acaba de empezar y su final es incierto: “Hace un poco más de un siglo la esperanza de vida seguía siendo de treinta años: lo justo para aprender a sobrevivir, si se contaba con la suerte, y culminar el propósito evolutivo de reproducirse. No había futuro ni, por lo tanto, la posibilidad de plantearse un objetivo tan insospechado como el de ser felices. ... (ver texto completo)
Para un simple mortal, es algo más sencillo. Vamos a dejarlo en mera satisfacción, pero eso sí en todos los ámbitos que podemos abarcar, que pueden ser muy diferentes para cada ser humano.