Y fría, empago, porque enseguida se meterá el mal tiempo. Pero siempre nos quedará la lumbre, a la que arrimarnos, mientras llega de nuevo el buen tiempo. A otros les queda París, que es algo más glamuroso. Pero cada uno nos conformamos con lo que tenemos.
Este fin de semana ya se respirará en Malva aire de fiesta, y a partir del 12 cada mochuelo a su olivo y Malva quedará triste y sola, como Fonseca.
En fin, no corramos y disfrutemos de este primer día del mes septiembre.
Han bajado un poco las temperaturas, pero se está divinamente. Es mejor tener que ponerse una rebequita que andar arrastrados buscando una sombra para sobrevivir.