Hasta aquí, una pequeña muestra del poema de Lorca a la lluvia.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.
Por Santa Engracia (16 abril), la lluvia llena la tinaja.
Aunque no hace falta ir tan lejos para ver la necesidad de gente, a la que parece que no vemos, y pasa a nuestro lado a menudo.
Nos quejamos, y eso que estamos a cubierto, del agua, del frío y del calor. Cómo andarán los pobres refugiados que encima del tiempo y de no tener un techo, tienen en contra a los elementos humanos.
Ya nos quejaremos de que no cae una gota, y del calor.....
Vamos a tener que sacar la zodiac y los trajes de hombre rana. Menos mal que estoy en alto. Cómo andarán a orillas del Duero, hoy no he ido por allí de paseo, seguro que está la cosa tente mientra cobro.
Y menuda la que está cayendo tola tarde de Dios.
Debe ser, porque en este país el que se escaquea no es un delincuente, es un listo.