En este país, le debemos la melancolía. Ningún artista ha sabido expresar con tal economía de medios y acierto el poder redentor de la levedad del ser humano, de las relaciones de pareja o de los trenes que pasan sin avisar. La vida en estado puro. Cotidianidad y humanidad que revelaban a un músico con la varita de la genialidad.
Arte que se tocaba con las manos a finales de los setenta y buena parte de los ochenta al frente de Nacha Pop, junto con Nacho García Vega, Carlos Brooking y Ñete. Pero ... (ver texto completo)
Arte que se tocaba con las manos a finales de los setenta y buena parte de los ochenta al frente de Nacha Pop, junto con Nacho García Vega, Carlos Brooking y Ñete. Pero ... (ver texto completo)
