En la misma
iglesia, hay una
pila bautismal que, según cuenta la leyenda, Diego García de Paredes, el "Sansón de
Extremadura", sacó a la
calle para que su anciana madre, que se había olvidado santiguarse al salir de misa, no tuviera que desandar todo el
camino hasta la pila.
El tal Sansón, cogió la pila de
piedra y se la acercó a su madre para que cumpliera su deseo.