Pues tenía otra hija, de la edad de mi madre, y muy amiga de ella, pero se murio muy joven.
La que se murió joven se llamaba Emilia, la mayor Sara, después venía Amparo, después Isabel y la pequeña era Matilde, monja de la caridad. Todas hembras y dedicadas a la enseñanza.
Doña Isabel, pobrecita, murió joven también, de unos 40 años, de un tumor cerebral.
Doña Isabel, pobrecita, murió joven también, de unos 40 años, de un tumor cerebral.
