Manoly y yo, nos íbamos los domingos a Toro, con Felixín, para evitar lo de hacer dedo. Lo malo era que marchaba enseguidica, pue él ya tenía novia en Morales y le urgía ir cuanto antes. A nosotras nos dejaba en Toro a eso de las cuatro de la tarde. No te digo nada hasta allá las 8 ó las 9 que abría la Galaxia, lo que nos daba de sí la tarde.
