Por fin Rafa, que es hombre de paz, se hace con la carta dichosa. Comienza a
llover y en la
plaza se produce un gran revuelo. Resguardado en un paraguas que apareció como por
arte de magia, se dirige hacia la Pacheca. Todo el
pueblo camina detrás en silencio, tan solo interrumpido por el ruido de la
lluvia en los paraguas. mientras en la plaza a
vía una discusión que no escucharon los truenos pero al final todos se fueron de
baile a la plaza. Mientras, en la
Iglesia, el cura se preguntaba donde estaría
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