MALVA (Zamora)

Palomares con nieve
Foto enviada por LUZ

Paz y amor y al peli en el salón. Pa él me voy.
no seria un estanque que habia mas arriba de las alcantarillas a la izda si te acuerdas
Hola, Pon, ya estamos 3.
Sigo diciendo que la novela se parece a La Balsa de piedra y que el palomar paequeño y redondo, ya en ruinas, podría caer en el centro del triangulo, siempre que los palomares que forman el triangulo fueran los de la foto más visitada y siempre que el molino esté donde está ahora el bar.
Un imán, un péndulo o una toba podrian servir para ayudar a buscar el tesoro.
Ya vi el final de la escapada de laburra, que ahora es gracioso pero me imagino lo mal que lo pasarías.
la quieniela de momento no hay por donde cojerla
Hola Msol, veo que estás tu solita animando el cotarro.
Yo me fui al cine con Carmen y cuando fuí a sacar las entradas sólo quedaba la 1ª fila, así que lo dejamos, no sin enfado, claro, y ahora está jugando con una amiga.
Pero no dí con mis huesos en el barro.
Al final, Andrés tuvo que meterse en el barrizal como pudo y una vez que se hizo con el ramal tiró de él y con no poca dificultad salió la burra del atolladero.
Aguanta, aguanta que ya voy, me decía Andrés. Pero a ver como me sacaba de allí. La burra entoñada hasta las rodillas no podía dar un paso, y Andrés no llegaba a coger las riendas del animal.
Pero yo me seguía escurriendo hacia el suelo por un lateral de la burra, agarrada con todas mis fuerzas a dónde podía.
Hasta que por fin, la mía se metió en un barrizal y se quedó atollada y se paró.
Yo me iba escurrirndo para un lado de mala manera, agarrándome como podía al aparejo. Andrés una vez que dominó a la suya vino al rescate, pero la mía iba tan envelocinada que no había manera ni de pillarla ni de pararla.
Las burras se espantaron y se pusieron a correr sin ton ni son. Andrés consiguió dominar a la suya, pero yo no.
ïbamos tan tranquilos los cuatro, cuando de repente aparece Eulogio, más chulo que un ocho, con su yegua al trote.
ïbamos una tarde, sería verano, los dos, cada uno en un burro. Andrés en una burrica gris pequeña y muy ligera que tenía mi abuelo Andrés, y yo en otra burra grandota y muy panderón que era del sr. Rogelio, camino de la huerta nuestra, a regar cuatro sandías y cuatro melones que teníamos plantados.