MALVA (Zamora)

Palomares con nieve
Foto enviada por LUZ

Para Iam, Felipe y Quita, que seguramente no lo sepáis, os diré que Gumer era el padre de Adela, la del bar La Pacheca, que en Semana Santa nos obsequió con unas sopas y un chocolate de lujo.
¡Qué buen reportaje fotográfico no ha regalado Quita! Ha sacado el solar de la casa donde yo nací y todo, la placa de la calle del Ochavo, donde empecé a espelufar. Y yo que ando por allí, y no se me ocurre hacer la foto a algo que he visto tantas veces.
Yo voy a ir con la bici, con eso acabo antes.
bueno pues hasta luego
si ahora en acabando la copa y la faria
Yo voy a ir con la bici, con eso acabo antes.
¿No sales una miaja?
si ahora en acabando la copa y la faria
¿No sales una miaja?
pues no te rias porque me lo pusieron con una llave allen
Entonces es que te han dejao la junta de la trócola atravesada y te manca.
Lo tendrás flojo, mira a ver si te dejan una llave allen en algún taller que te pille cerca.
pues no te rias porque me lo pusieron con una llave allen
Lo tendrás flojo, mira a ver si te dejan una llave allen en algún taller que te pille cerca.
Es en balde con ellos.
¿Estáis ahí?
pajaro crei que tambien estabas en el entierro
¿Estáis ahí?
Están montando, delante mío, la mesa para un vino de honor por la inauguración del nuevo edificio donde estamos. Vendrá la prensa, la consejera, la alcaldesa, que por cierto, se llama Carmen Heras y es natural de Zamora, etc. etc. ¡Y yo con estos pelos!. Así que, seguramente, os tendré que dejar por un rato.
La tarea llevaba su tiempo y Gumer esperaba, mirando con detenimiento la operación que Fede llevaba a cabo con tanto dolor de su corazón: era el único billete pa toda la semana y sabe Dios cuándo volvería a ver otro igual.
En ese momento, Gumer, le soltó:
- " ¡Mira a ver, que viene dos!"
La risotada fue de marca mayor.
Fede, el cuñao de PON, siempre anduvo de dinero, como todos, a las tres menos cuartillo. Tenía la costumbre de doblar los billetes de veinte duros hasta que ocupaban, más o menos, lo que una lenteja, para meterlo bien en el bolsillo pequeño de los vaqueros, el que está por cima del bolso donde metemos las manos, que se viene a romper y que, una vez roto, sirve para tener más a mano lo que siempre llevamos tapado.