Asun, el membrillo que mencinaste de la
casa de mi tia Eutiquia, estaba, según se entra por la cochera al fondo a la derecha, y era un tipo de membrillo muy raro, no lo volví a ver en la vida; los membrillos eran redondos y pequeños y se podían
comer como si fueran manzanas pero acidas, que buenos estaban, los que vemos ahora son muy grandes y duros no se pueden comer al natural.
De pequeño con Pedro Manuel y todos sus hermanos jugabamos mucho en esta casa. Al escoderite a vaqueros, ppolicias y
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