MALVA (Zamora)

Puesta de sol

Decía antes que Madrid es grande, pero las primeras veces que vas allí tiene uno la sensación de que, a la vuelta de cualquier esquina te vas a encontrar con alguien conocido o famoso. Eso le debió pasar a Pon, que debió ver a algún famoso, y cuando llegó a casa de Miguel para salir a dar una vuelta, le espetó, el hombre, todo ilusionado:
-A que no sabes ¿a quién he visto en el metro?
- ¡A la señá Udocia!, le cortó Miguel, dejándolo planchado.
- ¿A que sé lo que ha comido hoy?.
-Bueno sí. ¿Se quiere usted quedar conmigo?. A ver ¿qué?.
- ¡Alubias!
- ¡Coño!. Y ¿cómo lo sabe?
-Porque ve aquí tiene una, indicó el médico enseñando la que había pillado en el hueco de una muela.
Ayer no os informé de las noticias referentes a los futbolistas de Malva:
- El nieto de Piedacina no jugó, porque el partido se suspendió por enfermedad de los jugadores rivales (Burgos Promesas 2000). Por cierto el día 20 de diciembre viene a Cáceres.
- El nieto de Aurelia, ganó 7-4 al Victoria y se colocan segundo en la clasificación.
Majo Heli mira que lo sabes todo. No sabía yo que iba a Cáceres,.
Ayer no os informé de las noticias referentes a los futbolistas de Malva:
- El nieto de Piedacina no jugó, porque el partido se suspendió por enfermedad de los jugadores rivales (Burgos Promesas 2000). Por cierto el día 20 de diciembre viene a Cáceres.
- El nieto de Aurelia, ganó 7-4 al Victoria y se colocan segundo en la clasificación.
Dentro de cuatro dias son los santos y nos veremos todos en el cementerio como todos los años. Este fin de semana es bien largo y bien rico. El lunes es fiesta.
vale majaza, hasta otro dia, ha sido un placer un besazo
Lo mismo te digo, y que pases un buena noche.
Pues anda vete a hacer la cena, que yo me tengo que preparar para ir a eso. Es verdad, Joselito está estupendamente.
vale majaza, hasta otro dia, ha sido un placer un besazo
Pues anda vete a hacer la cena, que yo me tengo que preparar para ir a eso. Es verdad, Joselito está estupendamente.
Yo estoy liado mañana y tarde, así que no hago vida de las crónicas mías. A ver si escampa una miaja. Lo de escampa y miaja, sin ánimo de ofender.
Por supuesto, nunca nos avisaba de qué presa había seleccionado, se ve que para no se la espantáramos. Según íbamos paseando entre la gente de la verbena o de la discoteca, algunos iban mirando a ver había alguna rubia o morena. Miguel también, pero si tenía que ser rubia, a ser posible Mahou o San Miguel y, si era morena, le daba igual de Larios que de MG, pero que fuera con Coca-Cola.
Una vez cumplidos estos trámites, empiezan a apagar las luces al tiempo que, frente a nosotros, sobre la pared y el techo, proyectaban imágenes del espacio. La música iba subiendo de volumen mientras la plataforma en la que estábamos subidos empezaba a vibrar, a balancearse y a moverse cada vez más convulsamente. Ya no había vuelta atrás, como mucho algún ligero ajuste, de última hora, en las cinchas de “o soporte das tetas” de alguna descreída. No se sabía bien si íbamos por el espacio o por el ... (ver texto completo)
Con el debido respeto y con un enorme cariño quiero hacer referencia a esos entrañables, y desgraciadamente demasiado numerosos, personajes que conocimos en nuestra infancia o juventud. La mayoría de ellos ya no están con nosotros, razón por la que recalco el respeto y acreciento el cariño.
A todos nos hicieron reír y, desgraciadamente, a algunos llorar, personas como Felipe, que cruzaba la calle desde casa de su madre hasta la de Obdulia o la mía, donde mi padre hacía la distribución de la correspondencia ... (ver texto completo)
Cuando el negocio del ladrillo dio al traste con el suyo, se metió a vender cupones en la ONCE y sé que, tras un paso por Ceuta o Melilla, lo trasladaron a la zona de Bermillo, de donde llegaban rumores acerca de algún corazón de viuda roto por la bonhomía de Juanjo.
¡Larga vida!
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A llevar el negocio le ayudó, hasta que falleció, una mujer que yo no conocí, pero que debió tener un gran corazón, a juego con el de Juanjo. Mientras tuvo el bar, cerraba todos los miércoles para que no le faltaran unas flores.
Tenía una boca como un carretero, sobre todo si le pedías que te sirviera alguna consumición:
-Ponme un botellín, Juanjo.
-Vete a tomar por culo, me cago en D... Póntelo tú, si quieres.
Eran voces de intimidación para cualquiera que fuera a su bar por primera vez, pero ... (ver texto completo)
Lo que más le envenenaba era ver a Jesús, el de “Inacia”, que hacía como si fuera a subir a un poste de la luz. Solo con verle hacer el ademán de subir, marchaba que ahumaba para casa.