Puerta carretera 11
Sin ánimo de ofender.
Buenas tardes.
Voy a seguir con la tarea, antes de que se me escape el celador.
Desde las ventanas del trabajo no se ve el río, así que no te digo más.
Buenos días. Uyyyy, pues ahora no me acuerdo de la temperatura que han dicho los de la radio. ¡Que cabeza!
Por estos lares, la temperatura ideal. Eso sí con la puñetera niebla.
Voy a poner lumbre.
Y, entre pitos y flautas, se nos va otro año. ¡Joder, qué pronto!
Por aquí no hay niebla, no sale vapor por la boca, no se te hielan las orejas, te bajas del coche sin ponerte el abrigo,... en fin, que no es pa' tanto.
Buenos días. Uyyyy, pues ahora no me acuerdo de la temperatura que han dicho los de la radio. ¡Que cabeza!
Os voy a desear tb! Feliz Año! porque el 31 me toca currar y no sé si voy a poder. Así que lo dicho, que entremos con buen pie en 2015, sin tropiezos a lo largo de todo el año. Brindemo,! Chin, chin!
Yo también hace mucho que no me asomo por aquí. Es de obligado cumplimiento manifestar los buenos deseos navideños así que! Feliz Navidad!
Una pena que no radien teatro más a menudo. Claro que ya lo hacen, el discurso del rey.
Y esta mañana, vuelta a la nostalgia. Cuándo puse el transistor escuché una especie de teatro que me recordó aquellos tiempos cuando en compañia de mi abuelo escuchaba la saga de los Porretas.
Cuando éramos niños, muchos lo recordaréis, el día de Navidad íbamos a misa a adorar al niño recién nacido. Íbamos en fila, como si fuéramos a comulgar y besábamos la rodilla de la imagen de un niño Jesús pequeñito, que sujetaba D. Apolinar. Después del beso le pasaba un paño blanco impoluto para que el siguiente no se comiera las babas del anterior. Después del beso depositábamos una moneda en una cesta o bandeja, no recuerdo bien.
Yo me acuerdo perfectamente y lo del paño para lipiar las babas me daba asquete. Al final no se sabía si había más microbios patógenos en el paño o en la imagen del niño.
Compartimos wasaps, nos hicimos fotos y en el brindis hubo unanimidad. No cantamos villancicos, por aquello de respetar el sueño de los enfermos y a su vez nos dieran la noche.