Por cierto, Carmen brilló, pero no como una estrella, solo como una luciernaguita.
Pero está empezando, aunque no le veo yo mucha madera de deportista; a veces cuando corría parecía que estaba bailando ballet, más que peleando por el balón.
Lo importante es jugar y hacer
deporte. Me alegra una montón sus éxitos, como vinieran a
Zamora allí iba yo a dar unas cuantas voces para animar a Cármen y su equipo, menudas voces doy yo en
fútbol pues en baloncesto igual.