buenas tardes. Con este tiempo y con los niños de vacaciones como para parar en casa. Ahora mientras meriendan aprovecho para saludaros.
Hay que andar al loro, que nos pillan los de Hinojosa. Solo le sacamos 126 visitas/día.
Tu echale un ojo en dias pasados a los que escríbía Heli.
Para cuando me vais a enseñar el hincado tanto hablar de ello por que no poneis toda la letra en el foro? ¿
No hay problema, si se aprende enseguida, son cuatro versos de nada...
Para cuando me vais a enseñar el hincado tanto hablar de ello por que no poneis toda la letra en el foro? ¿
Hola! como estais habeis llegado todos bien a casa? ¿
Llevo toda la mañanica haciendo colas. Es lo que tiene un primero de mes, dia 5 y después de tanta fiesta. Se nos queda todo vacío: el monedero, la nevera, y hasta la cabeza, porque después de tanto descansar, está una como ausente.
Que mu buenas, si señor. Y que ya era hora de que luciera una miaja el sol.
buenas tardes amig@s de malva. feliz semana y que la disfruteis.
un abrazoooooooooooo
Bueno, que me alegro mucho de hablar yo solo y que hasta otro rato.
Menos mal el chupito de aguardiente, sino no hubiera podido doblarme ni pa cag... ¡Perdón, quería decir tirar de pantalón!.
Habrá que ir más veces ¿no?. Con eso nos vamos cebando y pa las matanzas nos presentamos con los ojos entoñaos como los marranos.
Menos mal el chupito de aguardiente, sino no hubiera podido doblarme ni pa cag... ¡Perdón, quería decir tirar de pantalón!.
Antes de la leche frita, la tarta y el helado, un gallo de corral de chuparse los dedos. ¡Y todavía me decía Pedro que me pelaba una naranja, si quería! ¡pero será animalico!.
Verde, verde, también había, pero colorao es lo que sobraba. Lo digo porque al lao del chorizo, había unas cachuelas y un morro que temblaba el misterio. Y de las aceitunicas esas que decía antes, doradicas, con el cuero bien frito, el tocino bajito (porque si llega a ser alto se sale de la adobera), tampoco me puedo olvidar, ¡qué torresnones, Señor Bendito! Ya digo que en vez de cortados de la hoja colgada en la pared, parecían hechos en una adobera.
Ahora, como suele suceder, uno no llora por lo que come sino por lo que deja. Me estoy acordando de unas rodajitas de aquel chorizo picante que marcharon pa la cocina, pero es que claro, con dos platos de alubias, no había sitio pa mucho más.