"la ciudadela", por estar encerrada en el primer perímetro
amurallado de origen árabe, que a modo de ciudadela, quedaba encerrado en la
muralla cristiana posterior. Es decir, se le pondría este nombre para distinguirla de las demás
iglesias madrileñas, con la connotación de ser, por así decirlo,
Santa María del recinto amurallado de la ciudad.