La noticia de tú muerte, me dejó
helada. No podía dejar de pensar, en aquella sonrisa tuya asomando siempre en tus labios. Ni un solo día de aquellos que nos encontramos en la
calle, en el super,............ ni siquiera los días que permaneciste ingresada en el
hospital, se borró de tú cara esa sonrisa de paz, de tranquilidad.
Estilita, allá donde estés, descansa en paz y sonríenos.