Pegando a la raya entre
Castilla y León y
Extremadura hay un
río con un nombre bien bonito: el río Cuerpo de Hombre. Seguramente se lo deba a algún pobre desgraciado cuyos huesos terminaron en él.
Antes de abrir la Autoría de la Plata, se cruzaba, por el medio de Béjar, a través de un
puente antiguo y estrecho y ahora por un
viaducto de una altura descomunal, mucho más que Las Cantarillas, ¡ande va a parar!.
Ya son muchas veces las que lo he cruzado y, excepto en las ocasiones que todos suponéis,
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