Es el cuento más célebre de "Clarín". Una vieja
vaca, pacífica y con mirada humana, comparte los
juegos infantiles de los dos protagonistas, Rosa y Pinín, en pleno
campo asturiano. Su
felicidad se ve inturrumpida por las deudas de su padre, que tiene que vender la vaca para subsistir. Ambos, el hijo y la vaca, han de viajar en
tren para acudir a su cita con la muerte: la guerra y el matadero. El autor relaciona inteligentemente los dos viajes en tren para resaltar lo inútil de la guerra y los grandes
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