No me negarás, que alguna de sus letras vienen al pelo de los últimos acontecimientos.
Madrileña, si yo de la idoneidad, verdad u oportunidad las letras no digo nada. Lo que digo es que no me gusta ni él, con esa pinta de progre canalla trasnochado, que va de poeta urbano de la movida, ni su horrorosa voz aguardentosa ni sus rimas consonantes hasta la saciedad=ripios. Pero para gustos están los
colores y yo aquí no coincido con el gusto de la mayoría.