CRÓNICAS DE UN
PUEBLO
Ahora que nos hemos quedado sin olimpiadas en
Madrid, me ha venido a la memoria una de las pruebas olímpicas más colosales que yo he visto y que, desgraciadamente, no figura en libro alguno, ni de records ni de marcas mundiales.
Yo vivía en la
calle del Ochavo y creo que estaba conmigo Benja que, probablemente se acordará de aquella gesta. Como casi todos sabéis, de la calle del Ochavo sale, en dirección al
cementerio, el Carril. A la izquierda, a una cierta altura está la
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