La cosa es que si enero, que va en cuesta arriba todo el rato, ha pasado como un soplo, agarraros que febrero se nos va sin enterarnos.
Parece que está despejado. Se ve alguna que otra nubecilla, pero me parece a mí que no es nada serio.
Y se nos acabó enero dl 17. Apurad hoy para acabar lo que os hayais propuesto para este mes, que ya no vuelve.
Y la charca del Barrueco de Abajo sigue menguando. Nunca lo había visto tan bajo en 25 años que llevo viviendo cerca de ella.
Por aquí mucha nube, mucha nube pero no ha caído ni gota. Ni siquiera cuando te preparas para salir a dar una vuelta que suele seer muy típico.