Romper el silencio es salud, bueno, no siempre es salud o el ruido enfermedad.
Un
amigo mio recaló un día en un buen departamento, en una discreta ciudad de
Alemania. Después de un día de
paseos y caminatas, decidió tomar una ducha.
Eran las diez de la
noche. Apenas abrió el grifo, sonó el timbre. Acudió al llamado y abrió la
puerta, envuelto en su toallón. Era un alemán.
- Soy el vecino, señor. No puede bañarse a esta hora. La ducha hace ruido. Todos tenemos que dormir, para levantarnos mañana
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