(Quizas pasó, cuarta parte) Encabeza la marcha un cabestro, a un par de metros el toro negro, cuando pisan las critalinas aguas de el Montoya, en los guijarros lavados resuenan las herraduras de los caballos, las aguas siguen su lento paso entrando en los prados de abajo. El suave viento del oeste, hace que las reses sientan el aroma a heno procedente de las gadañas. En el berrero aumenta la emoción de la gente, a sido todo un año esperando este momento y ya estan a menos de quinientos metros los ... (ver texto completo)