Cuarta parte: Cuando todos ellos llegaron donde estaba posado el Gavilán, este alzó el vuelo. Los que llegaban le decían. Espere, espere, veníamos a preguntarle porque no andan humanos por las calles. El Gavilán planeado con majestuosidad y casi sin hacerles caso le dijo. Gavilán: soy un Gavilán que surca volando los campos, no soy un Cotilla de barrio, y se alejó. Los demás se quedaron allí en la Cantera, y a quien le preguntamos ahora, se decían unos a otros. En la parte de atrás de la Cantera, ... (ver texto completo)