Tengo gratos recuerdos de los años que viví en Olmillos, que fueron en dos ocasiones diferentes. Allí empecé a ir a la
escuela.
Estaba muy arraigado el
juego de pelota, pero no el del
fútbol que me gustaba a mi. Poco a poco les "metí en ese
deporte".
Voy con frecuencia a Aguilar de Tera y cuando regreso a
Salamanca, donde vivo, suelo ir por Olmillos y casi siempre me meto en el
pueblo para recordar donde vivía, la
iglesia, el
frontón, etc.
Saludos.
Valentin.