La magnífica vista de las bodegas y sus ZARCERAS -¿se cubrirían un tiempo con zarzas y de ahí el nombre?- me traen a la memoria otro agujero, el del pajar. Todavía quedarán algunos en el pueblo. Si en la zarcera cabe preguntarse por qué llamarse así, en el otro es tan evidente y de perogrullo que parecería que no se podría llamar de otro modo. Sin embargo me he pasado un buen rato hasta recordarlo: BOCARóN.
La zarcera en la bodega/ y el bocarón del pajar./ A trillar las mieses en la era/ y a pisar ... (ver texto completo)
La zarcera en la bodega/ y el bocarón del pajar./ A trillar las mieses en la era/ y a pisar ... (ver texto completo)