¿NUESTRA SEñORA DEL AGAVANZAL?
Hubo una vez un campesino muy pobre y piadoso, gran devoto de la Virgen, que frecuentaba la iglesia tanto a rezar el rosario como a cantarle sus siete gozos y acudía a cuantas romerías se celebraban en la comarca. Uno de estos días la Virgen tuvo a bien recompensarle su fervor, haciéndole merced con varias monedas y dos anillos de oro. Regresaba alborozado, más por hacerse digno de la atención de Nuestra Señora que por las dádivas en sí, cuando ya cerca del pueblo ... (ver texto completo)
Hubo una vez un campesino muy pobre y piadoso, gran devoto de la Virgen, que frecuentaba la iglesia tanto a rezar el rosario como a cantarle sus siete gozos y acudía a cuantas romerías se celebraban en la comarca. Uno de estos días la Virgen tuvo a bien recompensarle su fervor, haciéndole merced con varias monedas y dos anillos de oro. Regresaba alborozado, más por hacerse digno de la atención de Nuestra Señora que por las dádivas en sí, cuando ya cerca del pueblo ... (ver texto completo)