¡Volando hacia el nido!.... Cinco dias necesitó el sol para vencer en su lucha con las nubes, y cinco días necesitó el río para calmar sus iras y dormirse en el lecho con calma.
Las Descalzas gozaban del calorcito invernal al abrigo de las tapias de la Hospedería, y el viejo Prior, zamorano y sayagues, les mostraba con orgullo la noble ciudad que se desperezaba al otro lado del Duero.
Aquella cúpula dorada y escamada, como el lomo de un pez, en la cúpula del Salvador, y una de las maravillas del ... (ver texto completo)
Las Descalzas gozaban del calorcito invernal al abrigo de las tapias de la Hospedería, y el viejo Prior, zamorano y sayagues, les mostraba con orgullo la noble ciudad que se desperezaba al otro lado del Duero.
Aquella cúpula dorada y escamada, como el lomo de un pez, en la cúpula del Salvador, y una de las maravillas del ... (ver texto completo)