Sí, la calva era uno de los
juegos o diversiones clásicos de
semana santa. Era un
juego de adultos o, al menos, de jóvenes adultos. Junto a
la era de Aniano, en dirección a la ronda, hacia abajo, era el enclave que yo recuerdo. ¡Qué pedazos "morrillos! Parecían
piedras pulimentadas, propias del neolítico.
Pero también había otros juegos, propios de niños y jóvenes. Procedo a ennumerar algunos:
1.- El juego de la palmeta.
2.- El junque o jinque (de hincar). Era propio de los días que había llovido.
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