Prezada Sofía, alégrame un montón que estés xa tan recuperada, tanto física- como anímicamente. Pouco a pouco todo se vai superando.
Tamén moitas gracias por acordate de min e incluirme nesta agarimosa familia. Apertiñas
Hola Gel, ¡Cuánto tiempo! me alegra saber de ti, recuerda que un día te prometí hablarte de tu querida madre, ya sabemos que nos entristecemos al hablar de ellas y no debería ser así, pero al mismo tiempo sin hablar mucho o nada no las olvidamos ni por un momento, mira Gel cuando nos conocimos el
verano pasado, no podía imaginarme, ni tu tampoco, que yo la conociera, en los
veranos mientras la abuela Mercedes estuvo allí en esa residencia de Mezquita, los Domingos iba a buscarla para
comer con nosotros
... (ver texto completo)