Van un manco, un cojo y un parapléjico al santuario de la virgen, para ver si allí pueden curarse. Cuando llegan al manantial el manco decide meter el muñón en el agua, al rato saca el brazo y ve que tiene la mano completa.
- ¡Dios mío, gracias por este milagro, te rezaré todos los días!
El cojo se queda alucinado y decide meter él también la pierna; al rato la saca y dice:
- ¡Dios mío! ¡Milagro, mi pie vuelve a estar en su sitio y con todos sus dedos! ¡Gracias!
Le toca el turno al parapléjico ... (ver texto completo)
- ¡Dios mío, gracias por este milagro, te rezaré todos los días!
El cojo se queda alucinado y decide meter él también la pierna; al rato la saca y dice:
- ¡Dios mío! ¡Milagro, mi pie vuelve a estar en su sitio y con todos sus dedos! ¡Gracias!
Le toca el turno al parapléjico ... (ver texto completo)
Sinor Pinocho, menosmale que o sinor conta algunha coisa, pois si faltar usted o meu amigo Manuele, Azadón y o militare nos quedamos sin xente, eu penso que con tudo el respeito que me merecen los demás, verdadeira mente parece como si a xente istiber xateada, claro eu nahún entre o mellor os seus motivos tendrán, más debían coller as coisas con humor y participar más.
Unha aperta pra tudas/os.
Unha aperta pra tudas/os.