perdonad los de abezames, el mensaje anterior (la miseria), era para el foro de malva, entiendo que no hayáis respondido nadie.

disculpas y un saludo
Ya os contaré si sigue todo en el mismo sitio.
Voy a reanudar mis caminatas a la orilla del Duero que son mu ricas. Desde ahora mismo, que no sé a qué estoy esperando.
Voy a la tarea antes de que se me eche encima la hora.
¡Pa' qué tanto correr!. ¿Ande irá con tanta prisa este coño de tiempo?
Así que el que no se consuela es porque no quiere. Diquiá nada, Los Santos. Y, nada más acabar con ellos, empiezan los anuncios de turrones.
Solo tiene de bueno que los días van mermando y parece que, al ser antes de noche, tienes menos obligación de ocupar tantas horas de luz como tienen los días de verano. ¡Qué cansinos!
Y, casi, sin enterarnos, nos hemos comido el mes de septiembre. Es más famosa la de enero, pero la cuesta de septiembre, dejamela.
Sexta victoria consecutiva! Que viva mi Atlético de Madrid!
Desde la ermita por la noche se observan muchas costelaciones
Bueno para que podáis observar bien el cielo de este mes, ahí os dejo información
Bayer estableció un orden de brillo dentro de cada constelación, de modo que llamó a a la estrella más brillante, b a la que le seguía en brillo, g a la siguiente, y así sucesivamente. El inconveniente de esta nomenclatura es que el alfabeto griego só lo consta de 24 letras, mientras que, por término medio, hay unas 70 estrellas visibles por constelación. Cuando las letras del alfabeto griego resultaban insuficientes para una constelación Bayer recurrió al empleo de las letras minúsculas del alfabeto latino, complicando el método empleado. ... (ver texto completo)
Los nombres de las estrellas proceden tanto de los griegos tales como Sirio, Procyon, Polux, Castor, Régulo, Polaris, Arturo, Canopo, las Pléyades, como de los árabes como los nombres de Alcor, Mizar, Vega, Aldebarán, Deneb, Rigel, Algol, Betelgeuse, y unos centenares de nombres más. Ante la imposibilidad de dar nombre a la enorme cantidad de estrellas se planteó la idea de dar otro sistema de nomenclatura que resultase más útil para los astrónomos. En 1603 el alemán Johannes Bayer publicó una obra denominada Uranometría, un atlas de mapas estelares en el que se indicaban las estrellas de cada constelación utilizando letras del alfabeto griego al que seguía el genitivo del nombre latino de la constelación a la que pertenece. ... (ver texto completo)
Reconocer las constelaciones sin un punto de partida de referencia, resulta poco menos que imposible, de ahí que sea necesario establecer la búsqueda de cada una de ellas partiendo de, al menos, algún elemento conocido. Casi todos los habitantes que viven al norte del ecuador saben reconocer la Osa Mayor (Ursa Major o conocida también como "El carro" o "El cazo") y es comúnmente la constelación que se toma como referencia para ir buscando, poco a poco, a las demás. Primero las circumpolares y a partir ... (ver texto completo)
Las constelaciones, según su localización en la bóveda celeste, se dividen en los siguientes grupos:

Constelaciones circumpolares norte: las que se encuentran alrededor del polo norte celeste: Camelopardalis, Cassiopeia, Cepheus, Draco, Lacerta, Lynx, Ursa Major y Ursa Minor.

Constelaciones del hemisferio norte: Andromeda, Auriga, Bootes, Canes Venatici, Coma Berenices, Corona Borealis, Cygnus, Hercules, Leo Minor, Lyra, Pegasus, Perseus, Sagitta, Triangulum y Vulpecula.

Constelaciones ecuatoriales: ... (ver texto completo)