Para refrescar el cuerpo daremos un
paseo, para la memoria ahí alguno de los
mensajes antiguos:
CRÓNICAS DE UN
PUEBLO
Llevo con ganas de relatar las andanzas de Eugenio, El Chocolatero, por
Toro, donde iba con frecuencia a hacer algún recao y a tomarse unos vinitos, por su sitio. Estaba esperando, por si Miguel se acordara de un sucedido que nos contó una vez y que se nos olvidó, precisamente por no escribirlo entonces, como hacemos ahora, pero como no se acuerdan ni él, ni su madre del epitafio
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