Al menos eso creo porque nunca fui. Solo estuve una vez en el
bar de Pepe con que no te digo más. ¡Ah ¡y otra tarde, jugando al
fútbol, que decían los de
Fuentes " ¡dale recio!" y todavía hoy no sé si escribirlo con mayúsculas (porque era un mote o apellido) o con minúsculas (para que le dieran fuerte y seco).