Era a finales de los setenta, vivía en Vilavella un señor de avanzada edad, con una enfermedad respiratoria que le producía reiterados episodios de tos. El día 5 de marzo era feria en la Mezquita; circunstancia que aprovechó para, además de cobrar su pensión, pasarse por la farmacia para aliviar esas molestias. Entra en la farmacia y dice:
- ¿Tendría algún remedio para calmarme la tos?-. D. José, muy atento él, saludaba a unos amigos mientras depachaba a los clientes por lo que estaba muy ocupado, ... (ver texto completo)
- ¿Tendría algún remedio para calmarme la tos?-. D. José, muy atento él, saludaba a unos amigos mientras depachaba a los clientes por lo que estaba muy ocupado, ... (ver texto completo)