Qué bonita era esta época en
Malva. Además de poner el belén en la
escuela y esas cosas, lo bien que lo pasábamos jugando en el
baile del
salón de Angélico a las cuatro
esquinas. Hasta me parecía un salón enorme. La gente bailaba alrededor de una
columna. Las mujeres se sentaban en dos poyetes a ver
bailar. los hombres se tomaban un chato o echaban un chamelo, Laureana cuidaba de que no se le colaran los niños sin pagar. Y nosotros jugando y
bailando cuando nos parecía.