Mariano, no debe conocer este refrán, ya que sus recortes no afectan al cepillo de la Iglesia Católica. Es decir todos iguales a los ojos de Dios..... pero no ante los de Hacienda.
Ahí le has dado, madrileña
me marcho si es que me enrrollo como yo que se. Adios.
El que nos queda por debatir es a este.
Es verdad, no me acordaba yo de que venía en el libro de Miguel.
Pus luego y si es la tercera vez que debatimos quienes son.