En mi casa siempre era tu padre el que se ponía a la tripa. Era el mejor.
Siempre. " ¡Bien, no iba a ser eterna" decía cuando estallaba alguna.
Pa la próxima quedada a ver si nos juntamos en ca Adela y que nos haga unas chichas o una chanfaina.
Pues hale, dicho queda. Es de la manera que así vamos más calientes a la cama con un menú así, no nos pasan ni las balas.
Pues a mí no sé qe me gustaba más, si las chichas o el chocolate. Extraña mezcla, y sin embargo que rica.
En mi casa siempre era tu padre el que se ponía a la tripa. Era el mejor.
Pa la próxima quedada a ver si nos juntamos en ca Adela y que nos haga unas chichas o una chanfaina.
A mí lo que más me gustaba hacer era ponerme a la máquina pa hacer los chorizos con mi padre a la tripa. ¡Qué tarde más buena! ¡se hacía larga pensado en las chichas y no te digo nada cuando se echaban a la sartén y empezaba a oler! ¡me se saltan las lágrimas!
Pues a mí no sé qe me gustaba más, si las chichas o el chocolate. Extraña mezcla, y sin embargo que rica.
Solo te ha faltado explicar lo que se hacía con la hiel y qué significa chocochar.
De lo de la hiel no me acuerdo. Pero sí de la vejiga del cerdo que se hinchaba a modo de globo. Y chocochar, que palabra tan bonita. Se chocochaba para hacer los chafaritos o chorizos de bofe. Y Asábamos el patacón envuelto en papel metiéndlo en la lumbre.
Yo lo que más recuerdo, o por lo menos con más agrado, es lo bien que lo pasábamos todos los primos, en ca tia Tere, mientras nuestros mayores hacían todas esas tareas.
A mí lo que más me gustaba hacer era ponerme a la máquina pa hacer los chorizos con mi padre a la tripa. ¡Qué tarde más buena! ¡se hacía larga pensado en las chichas y no te digo nada cuando se echaban a la sartén y empezaba a oler! ¡me se saltan las lágrimas!
Eso era la tarde que se deshacía, nos íbamos en ca tia Tere pa que no estorbáramos. Luego nos llamaban a cenar. Los hombres en el comedor y los niños y las mujers en la cocina. Bueno las mujeres no paraban sentadas, casi, era un ir y venir del comedor a la cocina con fuentes, pan, vino y lo que hiciera falta.
Casi he hecho un manual de la matanza, por si a alguno se le ha olvidado.
Solo te ha faltado explicar lo que se hacía con la hiel y qué significa chocochar.
Yo lo que más recuerdo, o por lo menos con más agrado, es lo bien que lo pasábamos todos los primos, en ca tia Tere, mientras nuestros mayores hacían todas esas tareas.
Casi he hecho un manual de la matanza, por si a alguno se le ha olvidado.
Del de casa de tía Etelvina, recuerdo lo bien que tiraba la estufa a la que estaba arrimadica abuela Aquilina.
Buenos días, prima y la compañía. Me alegro del éxito de la quedada. A ver si a la próxima podemos asistir.
Hola majo, estoy aquí tan concentrada haciendo chorizos que no te había visto.
Al dia siguiente los chorizos. Antes hacía falta un ejército. Uno para darle a la máquina y otro a la tripa. Un montón de mujeres para atarlos y picarlos, otra persona para ir a colgarlos a los varales, y otra para ir haciendo las chichas y el chocolate. Ahora, se hacen los chorizos de una pieza, tipo velas, se atan en la misma máquina según se va poniendo la tripa, y algunos ni siquiera los pican, asi que salen y nunca mejor dicho, como chorizos. después se cuelgan, y a esperar a que curen pa hincarles ... (ver texto completo)
Estoy salibando solo de acordarme de los mondongos de antaño. Eso sí, como dices, había tareas asquerosas: no se me olvidará la manera de lavarles el culo que tenía mi padre.