Realmente, es absurdo que aún perduren esas
placas en todos los
pueblos de España, rememorando a unos caídos que no fueron los únicos que cayeron. No debemos permitir que cosas como esta sigan manteniendo a España como un país de vencedores y vencidos, sino de hermanos. Debe conmemorarse a todos, o a ninguno. Pero de ningún modo podemos dejar que se sigan abriendo las heridas de una guerra, cruel e injusta, que solo dejó muertos, odio, temor y un régimen dictatorial y autoritario, que supuso a España
... (ver texto completo)